Mérida, Yucatán. – En el 102 aniversario luctuoso de Felipe Carrillo Puerto, el gobernador Joaquín Díaz Mena afirmó que el legado del “Apóstol de la Raza” es la guía ética de su administración. Durante la ceremonia solemne en el Cementerio General de Mérida, el mandatario se comprometió a materializar el ideal socialista del caudillo para los yucatecos.
El homenaje se realizó en el mismo lugar donde Carrillo Puerto y 11 colaboradores fueron fusilados el 3 de enero de 1924. Díaz Mena subrayó que la figura de Carrillo Puerto trasciende el pasado y tiene relevancia en la actualidad del estado.
“Carrillo Puerto entendió que el poder solo tiene sentido cuando se pone al servicio de los más pobres y de los pueblos mayas, históricamente excluidos. Hoy recordamos que gobernar es servir”, declaró el gobernador, destacando la importancia de poner el servicio público al alcance de los más desfavorecidos.
El mandatario trazó un paralelo entre el proyecto socialista yucateco de los años 20 y el actual movimiento político. Aseguró que la Cuarta Transformación en Yucatán comparte la determinación de Carrillo Puerto de confrontar privilegios y solucionar rezagos históricos.
Díaz Mena recordó que Carrillo Puerto fue asesinado por su firmeza ante los intereses de los hacendados henequeneros y por defender la redistribución de la tierra, el voto y empoderamiento femenino, la educación pública y la dignidad de los trabajadores mayas.
Felipe Santiago Carrillo Puerto (1874-1924), nacido en Motul, gobernó Yucatán de 1922 a 1924. Su gestión fue pionera en América Latina por sus políticas socialistas, la alfabetización en maya y leyes de previsión social. Su ejecución, ordenada por militares rebeldes, marca un trágico episodio en la lucha por la justicia social en el México posrevolucionario.
