Una falla en la red eléctrica dejó sin luz a municipios de Yucatán, Campeche y Quintana Roo; las labores de recuperación continúan y el impacto fue amplio.
El pasado viernes, la región de la Península de Yucatán enfrentó un apagón generalizado que dejó sin suministro eléctrico a aproximadamente dos millones de usuarios en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo. La falla se originó en una línea de transmisión que forma parte de la infraestructura energética regional, provocando un desplome en la generación de electricidad y alterando la vida cotidiana en múltiples municipios. Durante las horas pico, la producción de energía cayó de 1,465 megavatios a apenas siete megavatios, en medio de una demanda que superó los 2,200 megavatios, evidenciando la vulnerabilidad del sistema ante eventos extremos y el crecimiento de la demanda en una región con temperaturas elevadas y problemas estructurales en su red eléctrica. Hasta el momento, las autoridades trabajan en restablecer el servicio completo, con progresos visibles en ciudades clave como Mérida y Chetumal. La península, conocida por su actividad turística, agrícola y petrolera, resulta particularmente afectada por las recurrentes interrupciones, que se agravan durante temporadas de calor intenso y con una red que presenta poca redundancia. Expertos analizan las causas del incidente, mientras los trabajos de recuperación siguen en marcha con la esperanza de devolver la normalidad antes de finalizar el día. La región permanece en alerta ante posibles reacciones de la infraestructura energética ante futuras contingencias similares.
