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Adultos Mayores en Yucatán: Mayor Esperanza de Vida, Menor Calidad y Riesgos Crecientes

La doctora Gina Villagómez Valdez, académica de la Uady, alerta sobre la creciente vulnerabilidad de los adultos mayores en Yucatán, quienes enfrentan una peor calidad de vida a pesar de una mayor esperanza de vida, debido a la falta de un sistema de cuidados estatal y nacional.

Por Redacción3 min de lectura
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Mérida, Yucatán. – El envejecimiento de la población en Yucatán, si bien se traduce en una mayor esperanza de vida, también expone a los adultos mayores a una peor calidad de vida y a una creciente vulnerabilidad ante la falta de un sistema integral de cuidados, tanto a nivel estatal como nacional. Así lo advierte la doctora Gina Villagómez Valdez, académica de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady).

El reciente incremento de casos de adultos mayores extraviados en la entidad no es un hecho aislado, sino un síntoma de problemáticas estructurales que se agudizarán en los próximos años. La transición demográfica, que indica un aumento constante de personas de la tercera edad, plantea desafíos significativos ante la ausencia de un sistema de cuidados robusto. Un ejemplo palpable de esta problemática es la desaparición de la señora Mirna del Socorro Barrera Vera, de 86 años, vista por última vez en diciembre de 2025, cuyo paradero se desconoce hasta la fecha.

Yucatán se sitúa por encima de la media nacional en cuanto a población envejecida, afectando especialmente a una decena de municipios. La especialista subraya la crucial carencia de un sistema nacional de cuidados, lo que ha desembocado en una crisis para quienes asumen la responsabilidad de atender a los adultos mayores. La carga recae predominantemente en mujeres, quienes en un 90% de los casos, a menudo ellas mismas adultas mayores, cuidan de padres, cónyuges o hermanos, enfrentando un inevitable agotamiento.

La paradoja actual es que, a pesar del aumento en la esperanza de vida —78 años para mujeres y 74 para hombres en Yucatán, superando la media nacional—, la calidad de vida no ha seguido el mismo ritmo ascendente. Se estima que, en las últimas dos o tres décadas, la gente vive más años, pero con condiciones menos óptimas.

Este panorama se agrava por el aumento de enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes, y padecimientos relacionados con el deterioro cognitivo, tales como el alzhéimer y la demencia senil, factores que incrementan la vulnerabilidad de este sector poblacional. La problemática afecta a todos los estratos sociales, aunque en zonas de Mérida como San José Tecoh y en comunidades del interior del estado, la migración ha debilitado las redes de apoyo familiar tradicionales.

Adicionalmente, el acceso a programas sociales es limitado. Gina Villagómez desmiente la idea de que los sectores más pobres estén plenamente cubiertos por apoyos como el programa “65 y más”, señalando que muchas personas en zonas rurales enfrentan barreras burocráticas para acceder a estos beneficios. Los censos de 2010 y 2020 revelan que casi una quinta parte de los adultos mayores, mayoritariamente mujeres, viven solos, lo que incrementa exponencialmente su vulnerabilidad, especialmente si padecen demencia o alzhéimer.

La académica también alude a hechos de violencia recientes, como el asesinato de una mujer de 92 años durante un robo, y advierte sobre la creciente susceptibilidad de los adultos mayores a estafas, despojos y abusos, incluso perpetrados por familiares. A pesar de la existencia de leyes y programas de protección, en la práctica carecemos de un sistema efectivo de monitoreo y seguimiento. Países como Uruguay, Colombia y Cuba implementan censos georreferenciados para identificar y apoyar a adultos mayores en situación de soledad, un modelo que urge replicar en México.

La escasez de estancias públicas para adultos mayores en riesgo, sumada al elevado costo de las privadas (entre 8 mil y 54 mil pesos mensuales), las vuelve inalcanzables para la mayoría. En conclusión, los adultos mayores en Yucatán enfrentan una situación de alto riesgo debido a la confluencia de factores demográficos, sociales y la ausencia de sistemas de apoyo adecuados.

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