La acumulación de macroalga en las playas ha aumentado y se prevé una presencia constante, afectando turismo y economía regional.
La llegada de sargazo a las costas del Caribe Mexicano continúa siendo una problemática vigente pese a la conclusión oficial de la temporada en octubre, debido a la persistente acumulación en diversas zonas, principalmente en el centro del estado. Hasta ahora, se han recolectado más de 84 mil toneladas de la macroalga en 2025, un volumen que refleja el incremento constante de este fenómeno en la región. La dificultad en su retiro se ha recrudecido, ya que la macroalga permanece por más tiempo en las playas y llega en mayores cantidades.
La persistencia del sargazo se atribuye a cambios en las corrientes oceánicas y patrones climáticos, fenómenos influenciados por el cambio climático. Esto ha convertido un evento anteriormente estacional en una presencia casi permanente que afecta tanto la actividad turística como las actividades pesqueras, poniendo en riesgo la economía local. En los últimos meses, estudios satelitales y observaciones internacionales han evidenciado la amplia distribución del sargazo en el Atlántico, alcanzando zonas más alejadas del Caribe, como Florida y las Bahamas, lo que evidencia la escala global del problema.
Ante este escenario, instituciones internacionales y organismos especializados sostienen que la situación para 2026 aún no se puede definir por completo, aunque se mantienen alertas sobre la posible magnitud de las manchas de sargazo. Expertos llaman a reforzar la cooperación entre países y a implementar estrategias sostenibles para mitigar el impacto y aprovechar de manera responsable la macroalga, que podría convertirse en una oportunidad de economía circular mediante proyectos científicos y de aprovechamiento sustentable.
