La baja afluencia en la zona hotelera refleja una tendencia modesta en la recuperación del sector, que apuesta por eventos de fin de año para mejorar su situación.
Durante el fin de semana largo por el Día de Muertos, los establecimientos gastronómicos en Cancún alcanzaron una ocupación promedio del 75%, cifra que quedó por debajo del 85% previsto y evidencia los desafíos que enfrenta el sector turístico en el destino. Tras un inicio de noviembre marcado por ventas moderadas, los restauranteros mantienen expectativas cautious para las próximas semanas, confiando en que las celebraciones de fin de año, como posadas y eventos privados, puedan impulsar su movimiento.
La temporada de Día de Muertos no generó el incremento esperado en la demanda, en parte debido a una menor afluencia de turistas internacionales y nacionales. Sin embargo, en contraste, el sector náutico experimentó una leve recuperación, registrando un aumento del 40% en la ocupación de sus servicios, principalmente por turistas locales interesados en actividades como paseos en barco, snorkeling y excursiones a Isla Mujeres. Este repunte temporal evidencia la expectativa de una recuperación paulatina del turismo en el destino.
A pesar de estas señales positivas de corto plazo, los expertos anticipan que el balance anual de la industria turística en Quintana Roo será negativo, producto de los altos costos operativos y la demanda aún débil. Sin embargo, tanto restauranteros como operadores náuticos mantienen la esperanza en un cierre de año mejorado, apoyado por el turismo interno y la temporada invernal, aunque reconocen que 2025 será un año de desafíos para la recuperación económica del sector.
