Raúl Rocha, propietario del certamen, enfrenta una orden de aprehensión relacionada con tráfico de armas y huachicol, mientras el concurso continúa bajo escrutinio.
En un contexto marcado por controversias en torno a la edición 74 del certamen Miss Universo, se ha hecho pública la existencia de una orden de arresto contra Raúl Rocha Cantú, propietario del concurso. La noticia ha generado un aumento en la atención mediática a su situación legal, luego de que se informara que el empresario se acogió al programa de testigos protegidos ofrecido por la Fiscalía General de la República (FGR).
El motivo de la orden de captura, emitida con base en la causa penal 495/2025, está relacionada con delitos de tráfico de combustible desde Guatemala y el suministro de armamento a grupos criminales como el Cártel del Golfo y el Grupo Sombra en Veracruz. La ficha judicial señala que la autoridad inició investigaciones en su contra en plena campaña para esclarecer un supuesto entramado ilícito vinculado a actividades delictivas de alto impacto.
Este caso se enmarca en una serie de polémicas que rodean a la competencia. La coronación de la ganadora, Fátima Bosch, ha sido cuestionada por presuntos acuerdos ilegales, y la renuncia de Miss Costa de Marfil se sumó a las irregularidades denunciadas. La atención pública está centrada en las implicaciones legales de Rocha y en cómo estas afectan la credibilidad del concurso internacional, que sigue en medio de la incertidumbre.
Los detalles adicionales sobre la investigación serán proporcionados en próximas transmisiones del periodista encargado. La implicación del empresario en actividades delictivas de gran alcance despierta inquietudes sobre la integridad del evento y el impacto en la reputación de Miss Universo.
