Veracruz, Veracruz. – La Fiscalía General de la República (FGR) ha imputado a Javier Duarte de Ochoa por un desvío de cinco millones de pesos, entre otros delitos graves. Durante las diligencias, seis testigos, incluidos cinco fiscales de Veracruz, expusieron implicaciones que vinculan al exgobernador con el peculado y la desaparición forzada de personas.
Denise Moreno Córdova, fiscal auxiliar de la Coordinación de la Fiscalía Especializada de Desaparición de Personas en Veracruz, mencionó que Duarte obstruyó las investigaciones relacionadas con la desaparición de un taxista en 2013. Esta conducta ha sido considerada parte de un patrón para eludir la justicia, incluyendo la simulación de enfermedades para atrasar su proceso legal.
Duarte, quien cumple una condena de nueve años en prisión, se declaró culpable del delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita. Originalmente, había sido acusado de delincuencia organizada, pero su delito fue reclasificado a una cesión menos severa que pudo evitar una pena de hasta 40 años de cárcel.
Gobernador de Veracruz desde 2010 hasta 2016, Duarte solicitó licencia tras enfrentarse a múltiples acusaciones de corrupción. En octubre de 2016, fue expulsado del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y tenía órdenes de captura en su contra, lo que llevó a su detención en Guatemala en 2017. Durante su administración, se le atribuyeron casos graves de abuso de poder, incluyendo vínculos con la desaparición de periodistas.
La vida de Duarte no solo ha sido objeto de investigaciones, sino que su esposa, Karime Macías Tubilla, también enfrenta acusaciones de fraude y administración de empresas fantasma durante su mandato. En 2022, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloqueó sus cuentas bancarias, aunque hasta ahora no ha sido detenida.

