La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, ha tomado las riendas para mediar en la compleja situación que mantiene a los Tiburones Rojos de Veracruz fuera de las canchas profesionales. En un esfuerzo por destrabar el conflicto, la mandataria confirmó haber sostenido reuniones tanto con Fidel Kuri, propietario del club, como con directivos de la Federación Mexicana de Futbol.
Según explicó Nahle en conferencia de prensa, la raíz del problema no reside en cuestiones financieras, sino en aspectos administrativos y organizativos internos del balompié mexicano, donde convergen la Federación, el dueño del equipo y el concesionario del estadio Luis Pirata Fuente. “Ya hubo reunión”, afirmó la gobernadora, resaltando que el avance en la resolución depende de determinaciones internas de la Federación, pero enfatizó la voluntad de diálogo que ha encontrado en las partes.
Este acercamiento directo con Fidel Kuri y el conocimiento del estatus del estadio Luis Pirata Fuente, así como la información proveniente de la Liga y la Federación sobre decisiones tomadas en encuentros recientes entre clubes, son parte de las gestiones que se están llevando a cabo. Nahle reiteró que el Gobierno de Veracruz ha instado a los involucrados a conciliar sus diferencias para que los Tiburones Rojos puedan representar nuevamente al estado en el ámbito profesional.
