Tras 15 años, la vivienda en Lagos de Puente Moreno presenta daños y problemas de acceso, mientras la deuda con el Infonavit continúa en aumento
Gina Castillo dejó su vivienda en Lagos de Puente Moreno, Medellín de Bravo, Veracruz, hace 15 años, pero continúa pagando su crédito hipotecario al Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit). La vivienda fue afectada por una inundación en septiembre de 2010, causada por las lluvias torrenciales del huracán Karl, que inundaron el fraccionamiento con metro y medio de agua, lodo y basura.
La zona, en construcción en ese momento, sufrió daños severos tras el impacto del huracán de categoría 2. La vivienda, ubicada en un área que no estaba completamente municipalizada, presentó problemas de humedad, moho y daños estructurales que evidenciaron malas condiciones de construcción y de infraestructura básica. Gina, quien entonces tenía 36 años, vivió la inundación en compañía de su madre y hermano discapacitado.
Luego de la tragedia, Gina permaneció en el departamento un año más y, tras una temporada en Tijuana, decidió abandonar la vivienda y no reanudar el pago del crédito. Desde entonces, ha optado por pagar renta y el crédito del Infonavit en simultáneo, aunque la propiedad requiere mejoras en instalaciones básicas como tuberías y servicios.
La vivienda presenta defectos evidentes, como humedad en paredes y pisos levantados, resultado de la inundación. La distancia al centro de Veracruz, con solo una ruta de transporte público, incrementó sus gastos en traslados y deterioró la calidad de vida. El fraccionamiento, construido por Urbanizadora Medellín, no fue completamente municipalizado, dejando a algunas viviendas sin acceso a servicios básicos como agua potable y electricidad.
La desarrolladora construyó viviendas en un área con antecedentes de inundaciones y mala infraestructura, lo que ha generado múltiples problemas en la zona. Gina critica que las casas fueron “hechas en 5 minutos” y que muchas viviendas se construyeron sobre terrenos pantanosos, lo que ha contribuido a los problemas estructurales y de habitabilidad.
Actualmente, Gina tiene 51 años y su deuda con el Infonavit, que en 2010 era de 210 mil pesos, ha aumentado con los años. Sin embargo, recientemente el Instituto le congeló su crédito bajo el Programa de Vivienda Social (PVS), lo que le permite pagar una cantidad menor y cerrar su deuda en 15 años con aproximadamente 100 mil pesos pendientes. La política de la vivienda social busca reducir la carga financiera de las personas en condiciones similares.
El fraccionamiento enfrenta problemas de infraestructura, incluyendo baches, cortes de electricidad frecuentes y saturación del transporte público. Según Octavio Romero Oropeza, director general del Infonavit, en Veracruz existen alrededor de 45 mil viviendas “emproblemadas”, muchas de ellas en zonas alejadas y con mala construcción, como Lagos de Puente Moreno.
Gina Castillo representa un caso de vivienda social afectada por malas condiciones y falta de infraestructura, en un contexto donde la mayoría de los habitantes del municipio de Medellín de Bravo reside en fraccionamientos construidos en zonas con antecedentes de inundaciones y desatención por parte de las autoridades.
