La gobernadora Rocío Nahle García defendió que la muerte de Irma Hernández Cruz fue por infarto tras violencia; cuatro personas están en prisión preventiva
La Fiscalía General del Estado de Veracruz confirmó que la muerte de la maestra Irma Hernández Cruz, secuestrada el 18 de julio en Álamo, fue causada por un infarto derivado de violencia, descartando tortura como causa principal. La gobernadora Rocío Nahle García sostuvo en julio que la forense indicó que la docente, quien fue privada de su libertad por la presunta “Mafia Veracruzana”, sufrió un infarto tras ser violentada. Sus declaraciones generaron críticas por parte de dirigentes de oposición.
Hasta el momento, cuatro personas relacionadas con el secuestro agravado de Hernández Cruz están detenidas y en prisión preventiva oficiosa. Los señalados son Octavio N., Jeana N., Víctor Manuel N. y José Eduardo N., quienes enfrentan cargos por su presunta participación en el caso.
La Fiscalía de Veracruz informó en rueda de prensa avances en otros casos relevantes en la zona norte del estado, incluyendo investigaciones relacionadas con Mario Alberto Cruz Juárez y Germán Cruz Cobos, además del caso ocurrido en el Cereso de Tuxpan.
El 24 de julio, la maestra y taxista fue localizada sin vida en la comunidad de Tepetzintlilla. Días antes, un video mostraba a Hernández Cruz atada de manos y rodillas, rodeada de hombres armados y encapuchados, identificados como miembros de la presunta “Mafia Veracruzana”. En la grabación, la víctima advirtió a otros taxistas sobre pagar cuotas a la organización.
La gobernadora Rocío Nahle García criticó a quienes han llevado el caso a un “escándalo”, asegurando que la necropsia confirmó que la causa de muerte fue un infarto tras violencia, y defendiendo la versión oficial frente a las críticas públicas.
