Padres y autoridades buscan a dos jóvenes que asistieron al funeral del comunicador en Poza Rica
El pasado sábado 10 de febrero, Wendy Arantxa Portilla y Karime Monserrat Murrieta, de 23 años, desaparecieron en Veracruz horas después del funeral del periodista Carlos Ramírez Castro. La Fiscalía estatal activó la búsqueda para localizarlas rápidamente.
Estas jóvenes visitaron el cementerio Jardines de Poza Rica, donde se encontraba el cuerpo del comunicador, asesinado el 8 de enero en un acto violento en un restaurante familiar. Ambos hechos conmocionaron a la comunidad y reforzaron las alertas sobre la seguridad de periodistas en la región.
Carlos Castro trabajaba en medios de comunicación y su muerte fue considerada un ataque directo relacionado con su labor periodística. A pesar de contar con medidas de protección, estas le fueron retiradas tras salir de Veracruz, lo que genera preocupación sobre su seguridad y la de su entorno cercano.
La desaparición de Wendy y Karime ha provocado una intensa movilización en redes sociales, donde familiares y amigos piden ayuda a la población con fotos y señas particulares. La Fiscalía busca información que pueda dar con su paradero en menos de 48 horas.
Investigaciones adicionales revelan que el contexto del asesinato de Castro está vinculado a su trabajo, en un estado donde la violencia contra periodistas aumenta y la impunidad persiste. La autoridad busca esclarecer si las jóvenes fueron víctimas de un secuestro en línea con amenazas recientes dirigidas al gremio.
Especialistas en seguridad advierten que estos casos reflejan una tendencia peligrosa: la violencia y la impunidad que enfrentan los comunicadores en Veracruz. La protección efectiva y la justicia son cruciales para contener esta crisis.
La comunidad y expertos exigen acciones concretas para garantizar la seguridad de periodistas y sus familias. La desaparición de estas jóvenes evidencia riesgos que van más allá de los hechos criminales, afectando la libertad de prensa y la seguridad ciudadana en la región.
