La escuela afectada por la devastadora inundación en Veracruz busca fondos para rehabilitar sus instalaciones dañadas y retomar la educación de sus estudiantes.
Poza Rica, en el estado de Veracruz, fue uno de los municipios más afectados por la severa inundación del 10 de octubre, provocada por el desbordamiento del río Cazones. Las intensas lluvias y las crecidas de los cuerpos de agua dañaron severamente infraestructuras públicas y privadas en la zona, dejando a muchas familias, instituciones educativas y comunidades en situación de vulnerabilidad.
En este contexto, el Colegio Franco, una institución educativa ubicada en la colonia Palma Sola, sufrió daños significativos, incluyendo pérdida de mobiliario, materiales educativos y daños en varias aulas. La escuela quedó rodeada de lodo y escombros, reflejando la magnitud del impacto que enfrentan los centros educativos en zonas de desastre natural. Para afrontar estos daños y asegurar la continuidad educativa, el colegio lanzó una campaña de recaudación de fondos a través de la plataforma digital GoFundMe, bajo el nombre “Apoyemos la educación, apoyemos al Colegio Franco”. La iniciativa busca reunir 500 mil pesos mexicanos y, hasta la fecha, ha obtenido aproximadamente 36,766 pesos en apoyo de la comunidad y simpatizantes.
En un esfuerzo por colaborar, las familias, exalumnos y la comunidad en general pueden realizar donaciones mediante tarjeta de crédito, débito o Google Pay, aportando desde un peso hasta una cantidad considerable, según su capacidad. La cooperación permite que la escuela pueda adquirir mobiliario, reparar aulas y retomar sus actividades educativas con normalidad. Además del apoyo financiero, esta iniciativa busca sensibilizar sobre la importancia de fortalecer las infraestructuras escolares en zonas vulnerables ante eventos climáticos extremos, y de promover una cultura de solidaridad para la recuperación de comunidades afectadas.
La contingencia climática que atraviesa Veracruz evidenció la vulnerabilidad de muchas instituciones, destacando la necesidad de implementar mejores medidas preventivas y de respuesta. La campaña del Colegio Franco es un ejemplo de cómo la comunidad educativa y la sociedad pueden unirse para superar estos desafíos y garantizar el derecho a la educación en condiciones seguras y dignas.
