Ciudad de México, Nacional. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, delineó el sábado un plan que implicaría el control estadounidense sobre Venezuela por un período indeterminado, incluyendo la explotación de sus reservas de petróleo. Esta declaración sumerge a Estados Unidos en una nueva y arriesgada etapa de búsqueda de dominio económico y político sobre la nación sudamericana.
Trump, hablando desde su club privado Mar-a-Lago, sugirió que Delcy Rodríguez, quien fungía como vicepresidenta de Venezuela, mantendría el poder bajo las directrices de Estados Unidos. Sin embargo, Rodríguez mostró resistencia, acusando a Washington de invasión y reafirmando la permanencia de Nicolás Maduro como jefe de Estado.
Altos funcionarios de seguridad nacional de EE.UU. evitaron calificar el plan como una ocupación, describiéndolo más bien como una tutela. Bajo este esquema, Estados Unidos ofrecería directrices de gobierno para un periodo de transición, bajo amenaza de intervención militar adicional.
Marco Rubio, secretario de Estado y asesor de seguridad nacional, indicó que se evaluarán las acciones del gobierno venezolano en los próximos días y semanas, esperando que aprovechen la oportunidad para un servicio al país.
Trump insinuó una posible “segunda ola” de acción militar en caso de resistencia, señalando que él, junto con el secretario de Estado Marco Rubio, el secretario de Defensa Pete Hegseth y el general Dan Caine, dirigirían el gobierno venezolano.
Un objetivo clave declarado por Trump es la recuperación de los derechos petroleros, argumentando que fueron “robados” a corporaciones estadounidenses. Esta postura evoca la política de “diplomacia de cañonera” de épocas pasadas, donde EE.UU. utilizaba su poder militar para asegurar recursos.
La narrativa de Trump sobre la recuperación de activos petroleros y la compensación a los estadounidenses antes que a los venezolanos deja abiertas interrogantes sobre la necesidad de una fuerza militar de ocupación, el control de tribunales y la posible imposición de un gobierno dócil.
Trump desestimó las preocupaciones sobre “guerras eternas”, recordando éxitos militares puntuales como la eliminación del general iraní Qassim Suleimani y ataques a instalaciones nucleares. Sin embargo, la complejidad de gobernar una nación como Venezuela, que es dos veces más grande que Irak, presenta desafíos significativos.
Expertos señalan que cualquier transición democrática en Venezuela requerirá la aceptación de diversos actores políticos y que la reacción de las fuerzas armadas venezolanas será crucial, pudiendo la situación tornarse violenta si se fragmentan.
