Ciudad de México. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó una nueva crisis geopolítica al afirmar que, sin la participación de su país, Rusia y China no tendrían reparos ante la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La declaración, fechada el 7 de enero de 2026, se enmarca en un clima de elevada tensión internacional, exacerbado por la controversia sobre Groenlandia, territorio danés. Durante un discurso ante legisladores republicanos en Washington D.C. el 6 de enero de 2026, Trump puso en duda la efectividad y el compromiso de los miembros de la OTAN, cuestionando si los aliados del tratado ofrecerían apoyo a Estados Unidos en caso de necesidad. Posteriormente, reforzó su postura en su red social Truth Social, señalando: "Siempre estaremos ahí para la OTAN, aunque ellos no estén ahí para nosotros". El mandatario, conocido por sus críticas a la financiación de la OTAN, arremetió contra los países miembros que, previo a su administración, dedicaban solo el 2% de su Producto Interno Bruto (PIB) a defensa. Según Trump, su gestión elevó este compromiso al 5% del PIB, argumentando que sus exigencias hicieron posible un aumento significativo en la contribución financiera de los aliados. Las declaraciones sobre la OTAN ocurren en medio de una escalada de tensiones, donde la Casa Blanca ha insinuado la posibilidad de utilizar la vía militar para la anexión de Groenlandia. Esta postura ha provocado el respaldo unánime de líderes europeos a Dinamarca. Por otro lado, el Grupo de Puebla condenó las declaraciones de Trump, calificándolas como intimidatorias y una violación del derecho internacional. En Venezuela, el general Gustavo González López, sancionado previamente por Estados Unidos y la Unión Europea, asumió la seguridad presidencial, un movimiento que podría tener implicaciones regionales. En el contexto global, Europa enfrenta una emergencia climática con mega nevadas que han causado cancelaciones masivas y al menos seis fallecimientos. La
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