Washington D.C. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes la realización del primer ataque en territorio venezolano, en el marco de las acciones militares y de presión dirigidas hacia el gobierno de Nicolás Maduro. La operación, según lo detallado por el mandatario estadounidense, tuvo como objetivo un muelle utilizado para la carga de embarcaciones destinadas al trasiego de drogas.
En declaraciones previas a su encuentro con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, Trump afirmó: “Hubo una gran explosión en la zona del muelle donde cargan los botes con drogas”. Al ser cuestionado sobre la posibilidad de futuros ataques en suelo venezolano, el presidente declinó hacer comentarios adicionales.
Trump justificó la incursión argumentando que la organización criminal conocida como el Tren de Aragua, operando desde Venezuela, ha facilitado el ingreso de miles de delincuentes y grandes cantidades de estupefacientes a Estados Unidos. Señaló que los ataques a lanchas en meses recientes han logrado detener el 97% del flujo de drogas marítimas, aseverando que “con cada bote que derribamos salvamos 25 mil vidas de americanos”.
El mandatario ya había adelantado la acción en una entrevista el pasado viernes, donde mencionó la existencia de una “gran planta” desde la cual partían barcos, y que esta fue eliminada “hace dos noches”. Hasta el momento, el gobierno de Venezuela no ha emitido comentarios oficiales sobre estos hechos.
Fuentes externas, como la jefa de gabinete de Trump, Susie Wiles, citada por Vanity Fair, han sugerido que el despliegue y los ataques podrían ser parte de una estrategia para propiciar un cambio de régimen en Venezuela. The New York Times reportó las palabras de Wiles: “Quiere seguir bombardeando barcos hasta que Maduro se ponga a llorar”.
En respuesta a estas acciones, el gobierno venezolano ha recurrido a las Naciones Unidas para presentar una denuncia formal, calificando la situación como una “escalada de amenazas” que compromete la paz regional.
