Empalme, Sonora. - La conmovedora historia de Rubén Alfonso Ríos León, un policía que perdió la vida en cumplimiento de su deber, ha capturado la atención de la comunidad. Su último deseo fue que en lugar de flores, las personas llevaran croquetas para perros callejeros y refugios de animales.
La Policía Estatal de Seguridad Pública honró la memoria de Ríos, destacando su dedicación al servicio y su valentía. La tragedia de su fallecimiento fue atenuada por un mensaje de amor hacia los animales, lo que resonó fuertemente en redes sociales y entre los ciudadanos.
Durante el servicio funerario, la familia del oficial compartió su preferencia por croquetas. Explicaron que Rubén siempre mostró un cariño especial por los perros abandonados, por lo que sus últimas peticiones generaron un significativo gesto comunitario.
La petición del oficial no solo resultó en la recolección de alimentos, sino que también inspiró a otras personas a replicar la acción. En un contexto donde predominan noticias de violencia, su legado representa una luz de esperanza y solidaridad hacia los seres más vulnerables.
La Policía Estatal reafirmó el compromiso de Ríos con la comunidad y su valentía en el servicio. Su sacrificio no será olvidado, y su última voluntad demostrará cómo un solo acto puede provocar un cambio positivo y brindar ayuda a quienes han sido olvidados.
Con información de tvazteca.com

