La administración municipal evalúa transformar centros clausurados en espacios de cuidado infantil en un proyecto federal para beneficiar a la comunidad.
El municipio de Tijuana está explorando la posibilidad de reutilizar antiguas guarderías del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (SDIF), cerradas el año pasado, para crear estancias infantiles en coordinación con programas federales. La iniciativa busca dar un uso social y productivo a estos inmuebles, muchos de los cuales presentan condiciones diversas tras su clausura. La administración municipal realiza un análisis técnico caso por caso, determinando si las instalaciones podrán ser rehabilitadas o si será necesario proceder con su demolición. Entre los 15 predios afectados, nueve son propiedad del municipio y seis corresponden al gobierno estatal, por lo que las autoridades trabajan en conjunto para definir su destino definitivo. La medida surge como una opción ante el cierre de varios centros educativos por incumplimientos de seguridad, decisión que generó rechazo de comunidades y reclamaciones por parte de padres y docentes. La reubicación de los alumnos en otras instalaciones ha sido una de las prioridades del ayuntamiento para garantizar la continuidad educativa, mientras que el proyecto de transformación busca fortalecer el apoyo a la primera infancia en la región.
