La construcción de la vía entre Sonora y Chihuahua se realiza con estrictas medidas ecológicas, salvaguardando especies y ecosistemas regionales.
El proyecto de infraestructura que conecta los estados de Sonora y Chihuahua cuenta con un riguroso protocolo ambiental para minimizar su impacto ecológico. Durante las labores de construcción en la región de Bavispe, un equipo multidisciplinario integrado por más de 30 especialistas realiza la supervisión permanente, documentando y trasladando especies de flora y fauna que habitan la zona.
Entre las especies animales reubicadas destacan varias de interés regional y nacional, incluyendo diferentes tipos de reptiles como la víbora de cascabel de diamante, tortugas terrestres autóctonas y especies de sapos y culebras propias del ecosistema. La presencia constante de fauna, registrada mediante cámaras de fototrampeo instaladas a lo largo del trazo vial, revela que animales como coyotes, venados, zorros y mapaches transitan la zona, lo que permite ajustar las estrategias de protección en tiempo real.
En materia vegetal, se priorizó el traslado de especies emblemáticas del paisaje desértico y de bosque, como el nopal cuijo, sotol, cholla y ocotillo. El objetivo es mantener la integridad ecológica de la región, facilitando la recuperación de las plantas desplazadas y la convivencia de la fauna durante y después de la construcción.
Estas acciones reflejan el compromiso de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) con la protección ambiental, garantizando que los avances viales se realicen bajo los lineamientos normativos vigentes y promoviendo un desarrollo sustentable que respete los ecosistemas regionales. La implementación de medidas preventivas y de monitoreo constante busca asegurar que el impacto sea mínimo y que la biodiversidad de la zona se preserve para generaciones futuras.
