San Luis Río Colorado, Sonora. – La restauración del río Colorado ha permitido el resurgimiento de la apicultura entre el pueblo indígena cucapá, habitantes de la ribera. La producción de miel, que había disminuido, se revitaliza gracias a proyectos de reforestación en la región.
Ángel Pesado, apicultor local, destaca que sus antepasados cultivaban miel, una tradición que ahora vuelve a florecer. El proyecto “Quaz miñey”, que significa “algo dulce” en cucapá, ha incrementado la producción de miel a 200 litros. La recuperación de tierras ha facilitado la floración de diversas plantas, esenciales para las abejas.
La Alianza Revive el Río Colorado ha rehabilitado 63 hectáreas en el delta del río, impulsando la creación de jardines que favorecen a los polinizadores. Organizaciones como Pronatura Noroeste y Restauremos el Colorado, con sede en Mexicali, desempeñan roles clave en esta iniciativa. Pesado asegura que el área ha sido transformada de un paisaje seco a uno floreciente.
Sin embargo, el repoblamiento del ecosistema enfrenta desafíos relacionados con el uso del agua. El aumento de la sequía y el represamiento en la parte estadounidense del río han disminuido significativamente el flujo de agua a la cuenca. Históricamente, el río Colorado ha sostenido a millones de personas; hoy, su caudal es solo una fracción de lo que era hace un siglo.
A pesar de estos retos, los esfuerzos de restauración han permitido la recuperación de hábitats y el aumento de la biodiversidad en la región. Los proyectos han restaurado más de 500 hectáreas, contribuyendo a un entorno donde especies como castores y aves migratorias pueden prosperar. La meta para 2026 es continuar con la reforestación y garantizar que el ecosistema se mantenga saludable.

