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Sonora

Prohibición de venta de animales en el Mercado de Sonora enfrenta resistencia oficial

Prohibición de venta de animales en el Mercado de Sonora genera resistencia por impactos sociales, laborales y la necesidad de nuevas políticas de regulación.

Por Redacción1 min de lectura
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Locatarios y organizaciones alertan sobre impacto social y laboral tras la restricción, mientras autoridades buscan regular la venta de mascotas en la Ciudad de México. La medida para cesar la venta de animales en el Mercado de Sonora, uno de los centros más emblemáticos de comercio de mascotas en la Ciudad de México, enfrenta fuerte resistencia por parte de locatarios y asociaciones civiles. La propuesta, que prevé extenderse a todos los mercados públicos de la capital, busca atender preocupaciones sanitarias y de bienestar animal, alineándose con las políticas del gobierno de la Ciudad de México para proteger a los animales. Sin embargo, la implementación genera inquietudes respecto a la pérdida de empleo y la economía familiar de quienes dependen de este actividad. En ese sentido, algunos comerciantes y organizaciones argumentan que la autoridad no ha establecido un diálogo efectivo ni ha proporcionado alternativas viables. Actualmente, el gobierno local ofrece créditos para facilitar la transición, pero estos recursos son considerados insuficientes, sobre todo en mercados que requieren mejoras estructurales urgentes, como el Mercado Sonora. Este debate se inscribe en una tendencia global de regulación más estricta sobre la venta de animales en espacios públicos, buscando reducir el comercio que muchas veces no respeta normas sanitarias ni de bienestar animal. La iniciativa refleja también una mayor sensibilidad social hacia la protección animal, que se ha consolidado en los últimos años en diversas regiones del mundo, impulsando cambios legislativos y culturales. Con la posible prohibición en marcha, expertos advierten que será crucial implementar medidas complementarias para apoyar a los comerciantes afectados y garantizar una transición socialmente justa, asegurando que la protección animal no se traduzca en pérdida de empleos y desigualdad económica.

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