Acciones sanitarias buscan evitar la propagación del parásito y proteger la ganadería regional, en coordinación con autoridades federales y estatales.
Frente a la amenaza del gusano barrenador, las autoridades de Sonora han reforzado estrategias sanitarias para evitar la entrada y dispersión del parásito, fundamental para salvaguardar la salud del ganado y mantener la competitividad en los mercados internacionales. Estas acciones incluyen controles estrictos, campañas de vigilancia y mecanismos de control biológico, en línea con las recomendaciones federales y en coordinación con agencias como el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Desde hace varios meses, la región de Chihuahua ha implementado medidas preventivas similares, como el fortalecimiento de su infraestructura zoosanitaria y campañas de detección temprana. La protección del hato ganadero ha sido una prioridad para las autoridades, especialmente ante la posibilidad de que el parásito afecte las exportaciones de ganado en pie, actividad crucial para la economía local.
Para garantizar el cumplimiento de los estándares internacionales, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos realizó una inspección sanitaria en Chihuahua en septiembre, confirmando que se mantienen los niveles adecuados de control y vigilancia. La gobernadora Claudia Sheinbaum refuerza el compromiso de colaborar con los gobiernos federal y estatal para fortalecer la sanidad animal y promover un desarrollo ganadero sostenible en la región.
Estas medidas preventivas representan una estrategia clave para evitar que la enfermedad afecte la producción y economía de Sonora, garantizando la continuidad del comercio y la salud del sector ganadero en México.
