Hermosillo, Sonora. – El Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C5) de Sonora ha informado que más del 50% de las llamadas al 911 son bromas o insultos. Esta práctica está provocando una saturación en las líneas, lo que retrasa la atención a emergencias legítimas, según Benjamín González Caballero, coordinador estatal del C5.
González Caballero indicó que este tipo de llamadas improcedentes incluye insultos hacia los operadores, así como reportes no urgentes, llamadas mudas y desconexiones. Estas interacciones inadecuadas se clasifican como “llamadas de broma” dentro del Catálogo Nacional de Incidentes de Emergencia, afectando directamente a quienes necesitan asistencia inmediata.
Durante 2025, el estado reportó un 65-69% de llamadas improcedentes, cifra que ha bajado a un 54% actualmente. Este descenso se ha logrado gracias a la implementación de filtros y el seguimiento de números reincidentes, aunque el total de llamadas ha ido en aumento.
El C5, en colaboración con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, puede emprender acciones legales contra quienes realicen llamadas falsas o insultos. La entidad mantiene un registro de números telefónicos reincidentes, los cuales pueden ser incluidos en una carpeta de investigación para denunciar a los responsables.
A pesar de que todas las llamadas son atendidas, el sistema prioriza aquellas que no tienen antecedentes. Esto busca asegurar que las emergencias reales reciban atención sin demoras, con el fin de mejorar la respuesta a la ciudadanía.

