El exboxeador enfrenta cargos relacionados con delitos de delincuencia organizada y vínculos con el Cártel de Sinaloa, en un proceso judicial que mantiene su libertad provisional.
El pasado 23 de agosto de 2025, un juez federal en Hermosillo, Sonora, dictaminó la vinculación a proceso del reconocido exboxeador mexicano Julio César Chávez Jr. por presuntos delitos que incluyen delincuencia organizada, tráfico de armas, municiones y explosivos, además de supuestos vínculos con el Cártel de Sinaloa, específicamente con la facción conocida como Los Chapitos. La audiencia se realizó de manera remota desde el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) No. 11, donde Chávez Jr. permanecía detenido después de su deportación desde Estados Unidos. La decisión judicial establece que el deportista continuará el proceso en libertad condicional, aunque no podrá abandonar México durante la investigación. La cantidad de tiempo para la investigación complementaria es de tres meses, plazo en el que no podrá salir del país. Esta situación ocurre en medio de una serie de antecedentes judiciales del boxeador en Estados Unidos, relacionados con acusaciones por posesión ilegal de armas y delitos de tránsito. Además, su caso resalta la problemática del tráfico de armas y drogas en la región, y la colaboración entre autoridades mexicanas y estadounidenses en la lucha contra el crimen organizado. La detención de Chávez Jr. se dio en California en 2024, donde tenía una orden de arresto vigente, y fue deportado a México, donde ahora enfrenta cargos federales en un contexto de creciente atención internacional sobre la presencia del crimen organizado en los deportes y sus conexiones con actividades ilícitas.
