El alcalde Antonio Astiazarán destacó que las fotomultas se alinean con la Ley Federal de Movilidad y Seguridad Vial. Aunque actualmente el municipio no puede aplicar estas sanciones directamente tras su retiro de la Ley de Ingresos, el tema sigue siendo central en las discusiones nacionales sobre movilidad. Se solicitará a Tránsito y Seguridad Pública detallar la vinculación de los lineamientos federales con la operación local y las acciones preventivas.
Por su parte, la presidenta del Congreso del Estado de Sonora, Vicky Espinosa, afirmó que el Poder Legislativo supervisará la aplicación del sistema en los municipios para prevenir cobros excesivos. Se informó que uno de los principales problemas detectados fue la falta de información y cultura sobre el uso de las fotomultas, lo que podría llevar a la acumulación de infracciones sin conocimiento oportuno.
El esquema escalonado de sanciones contempla la primera fotomulta con el monto mínimo, la segunda con el monto máximo (cifras aún por definir). A partir de la tercera infracción, la sanción económica será sustituida por servicio comunitario, como la limpieza y mantenimiento de parques o áreas públicas, buscando un beneficio social directo y evitando un impacto financiero desproporcionado.
Los montos de las fotomultas se han ajustado únicamente por inflación (UMA), con rangos generales de cinco a diez unidades. La Policía Municipal aclaró que no hay fecha específica para la implementación, y que en una primera etapa solo se emitirán amonestaciones o avisos preventivos como parte de un periodo de socialización y prueba.
