La región alcanza un récord de espacios vacíos, reflejando un proceso de ajuste en el mercado y una posible influencia del T-MEC.
La zona norponiente de México, donde se ubica Tijuana, registró una cifra histórica de 31 millones de pies cuadrados de espacios industriales disponibles al cierre del tercer trimestre de 2025. Esta cantidad representa aproximadamente el 42% del total regional, que incluye otras ciudades del estado y de la frontera. La tendencia en aumento obedecería a la incorporación de nuevos desarrollos especulativos y a movimientos naturales de vacancia en el mercado.
Durante los últimos meses, la tasa de disponibilidad en Tijuana se ha incrementado significativamente, alejándose de los niveles históricos bajos que alcanzó en años anteriores. En el pasado, la ciudad mantenía un porcentaje de espacios vacíos cercano al 5%, llegando en ciertos momentos a 2.5%. Sin embargo, desde el primer trimestre de 2024, el mercado ha mostrado un crecimiento acelerado en la desocupación, sin que esto necesariamente indique una desaceleración definitiva, sino un proceso de reacomodo y actualización del inventario, donde las nuevas construcciones aún no han sido ocupadas en su totalidad.
A nivel regional, la disponibilidad total en el área fronteriza alcanza aproximadamente 12.9 millones de pies cuadrados, con cerca del 8% en nuevos proyectos y un 10% en espacios sin ocupación durante el tercer trimestre. Esto revela que el aumento en la disponibilidad responde en parte a una fase de ajuste, mientras que la demanda aún no ha alcanzado los niveles previos. El mercado, en general, parece estar preparándose para una posible recuperación vinculada también a los efectos del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuya revisión se espera en 2026, y que puede incentivar nuevas líneas de inversión y producción.
Este momento en el sector industrial mexicano sucede en un contexto donde, tras el auge generado por las tensiones comerciales internacionales, las expectativas de crecimiento se han moderado. La llegada de empresas asiáticas a México y la expansión de las cadenas productivas se han visto afectadas por cambios en las políticas arancelarias y de comercio, por lo que la mirada se centra en cómo la revisión del T-MEC puede reactivar la demanda y la inversión en los próximos años.
