Sonora. – Familiares de Rogelio Luna, originario de Sonora y víctima del descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca, han denunciado presuntas irregularidades en el manejo y resguardo de su cuerpo. Según los denunciantes, el cuerpo fue mantenido en un refrigerador sin funcionar en una funeraria, lo que provocó un avanzado estado de descomposición antes de ser identificado por sus hijos.
Los hijos de Rogelio Luna relataron que al llegar a la funeraria para reclamar el cuerpo, se les informó que el sistema de refrigeración estaba operativo, pero al verificar, constataron que el refrigerador estaba apagado. Uno de los familiares expresó su indignación, señalando que el cuerpo se encontraba en muy mal estado, habiendo sido recibido desde el día 29 del mes.
La familia ha señalado como responsables tanto al personal de la funeraria como a un agente del Ministerio Público. Acusan a este último de una falta de coordinación en el resguardo de los cuerpos de personas fallecidas que aún no habían sido reclamadas, especialmente tratándose de víctimas foráneas. Según los familiares, el funcionario intentó deslindarse de responsabilidades alegando desconocimiento de la situación.
Los afectados también manifestaron que el cuerpo fue trasladado entre distintas funerarias sin recibir información clara y oportuna. Señalaron que solo tras su insistencia lograron verificar las condiciones en las que se encontraba el cuerpo de su padre.
Ante esta situación, la familia ha advertido que llevarán el caso hasta las últimas consecuencias, exigiendo justicia por la presunta negligencia en el manejo del cuerpo de Rogelio Luna. Hasta el momento, las autoridades no han emitido una declaración oficial respecto a estas acusaciones.
