La administración estatal refuerza los protocolos de seguridad alimentaria tras un brote que afectó a 78 menores y que llevó a sancionar a la empresa proveedora. En Tijuana, un brote de malestar estomacal entre estudiantes expuestos a desayunos escolares llevó a una intervención coordinada por las autoridades sanitarias para esclarecer las causas y garantizar la seguridad alimentaria en las instituciones educativas. El incidente afectó a 78 menores, de los cuales 10 requirieron atención médica especializada, aunque sin complicaciones graves. La respuesta inmediata incluyó la activación de protocolos de salud que permitieron atender a los afectados y realizar un rastreo exhaustivo de las instalaciones involucradas en la preparación de los alimentos. Las investigaciones realizadas por diversas entidades sanitarias determinaron que la causa del malestar fue la contaminación en los alimentos suministrados, lo que llevó a la aplicación de sanciones económicas y a la revisión completa de los procesos de producción en las cocinas escolares. Hasta la fecha, no se había registrado incidente similar en el programa de desayunos, que distribuye aproximadamente 375 mil raciones diarias en todo el estado, y que es considerado clave para el bienestar nutricional infantil. En el proceso de investigación, se analizaron muestras de alimentos, agua y productos utilizados en la preparación, además de realizar pruebas clínicas a los menores afectados. Los resultados permitieron confirmar la presencia de contaminantes que comprometieron la salud de los niños. Las autoridades reforzaron además los protocolos con los responsables de las cocinas y mantienen comunicación constante con los padres para informar sobre la recuperación de los menores, asegurando que las medidas tomadas garantizan la continuidad del programa en condiciones seguras y confiables. La gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda subrayó la importancia de mantener altas normas de higiene y seguridad en todos los estableci
