Desde el Congreso de Sonora, la diputada Gabriela Félix Bojórquez, del partido Movimiento Ciudadano, ha afirmado que se está imponiendo un silencio que sofoca las voces críticas. La legisladora denunció que iniciativas de oposición son bloqueadas por la mayoría morenista, generando un ambiente de censura. Durante su intervención, se apagó su micrófono, lo que evidenció el intento de silenciarla.
Félix detalló que ha identificado al menos 18 violaciones al proceso legislativo, las cuales describió como parte de una dinámica en la que se ignoran las opiniones disidentes. Este comportamiento ha llevado a cuestionar la verdadera naturaleza del debate en el Congreso, que parece permitir discusiones siempre que no incomoden al partido en el poder.
En este contexto de enfrentamiento, es crucial observar cómo se desarrollan las próximas sesiones legislativas. Los morenistas, al no escuchar a la oposición, podrían estar sentando un peligroso precedente que afectaría la calidad democrática de la Legislatura. La situación genera inquietud entre ciudadanos y analistas sobre el futuro del diálogo político en la entidad.
La ausencia de un debate abierto también revela una falta de transparencia en la toma de decisiones. Los miembros de la oposición advierten que el camino hacia la soberanía legislativa está en riesgo si no se permite la libre expresión de ideas. La denuncia de la diputada Félix podría ser el inicio de un movimiento más amplio que demande cambios en la forma de operar del Congreso de Sonora.
Las reacciones de la población y otros actores políticos serán determinantes para entender el rumbo que tomará esta situación. Es posible que surjan nuevas presiones sobre la mayoría morenista para que revise su enfoque hacia la oposición y busque un diálogo más inclusivo.
Con información de eluniversal.com.mx

