El fallido intento de detener a Guzmán López en 2019 dejó un saldo violento y destacó las decisiones del gobierno ante la creciente influencia de Los Chapitos.
El 17 de octubre de 2019 se conmemora el aniversario del operativo militar que buscaba detener a Ovidio Guzmán López en Culiacán, Sinaloa, una acción que desencadenó una escalada de violencia en la región. La operación fue impulsada después de que la justicia de Estados Unidos emitiera una orden de aprehensión en abril de ese año por delitos relacionados con narcotráfico, y en septiembre se solicitara su extradición.
La intervención ocurrió en medio de un clima de tensión y violencia que llevó a la quema de vehículos, ataques a fuerzas de seguridad y enfrentamientos armados en la ciudad. La decisión de suspender la operación para evitar excesivas pérdidas civiles fue objeto de debate político y analizado por las autoridades, quienes defendieron que priorizaron la integridad de la población.
Tras el incidente, las autoridades apuntaron a Los Chapitos, la facción liderada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, como los principales objetivos. En 2022, un operativo logró capturar a Ovidio Guzmán, quien permaneció en prisión en México antes de ser deportado a Estados Unidos en septiembre de 2023, tras pasar meses en el penal del Altiplano. Este evento puso de manifiesto la disputa de poder dentro del cártel y la influencia que estas estructuras criminales mantienen en varias regiones del país y en la región.
El aniversario de aquel operativo refleja el complejo panorama de lucha contra la delincuencia organizada, marcado por decisiones difíciles y una constante amenaza que continúa enfrentando México. La captura de Guzmán López y su extradición representan un paso importante en el esfuerzo por reducir la influencia del narcotráfico, aunque el combate a estas organizaciones sigue siendo un desafío de gran magnitud.
