Culiacán, Sinaloa. - La dinámica política se intensificó en Sinaloa con informes sobre un encuentro entre Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza en un fraccionamiento local. Ambos políticos están bajo la amenaza de detención cautelosa, ya que poseen ficha roja de Interpol, lo que implica que su salida del país podría resultar en arrestos inmediatos.
Testigos indicaron que Inzunza llegó en una camioneta blindada similar a la utilizada por altos funcionarios, lo que suscitó interrogantes sobre la protección que aún reciben personajes del gobierno estatal. Esto coincide con el avance de investigaciones relacionadas con el narcotráfico provenientes de Estados Unidos.
Se reporta que Rocha Moya cuenta con la resguardo de la policía estatal mientras emergen nuevos nombres de exfuncionarios de seguridad, como Gerardo Mérida, quien se entregó a autoridades estadounidenses. Marco Antonio Almanza, otro exjefe policial, permanece en el panorama mientras las indagatorias continúan.
La advertencia del gobierno federal sobre las fichas de Interpol generó preocupación y cuestionamientos sobre la capacidad de acción en el interior del país. A pesar de existir alertas internacionales, no ha habido progresos significativos en la detención de los implicados, lo que provoca desconfianza respecto a la efectividad de las investigaciones en Sinaloa.
El clima de incertidumbre se amplía ante posibles procesos judiciales en tribunales de Nueva York que implicarían a figuras políticas mexicanas. La presión continúa en Sinaloa, donde el futuro político y judicial de Rocha y sus allegados pende de un hilo, y la atención internacional se concentra en las acciones a seguir.
Con información de tvazteca.com

