Mazatlán, Sinaloa. – Francisco Zapata Nájera fue rescatado con vida después de 13 días bajo tierra tras un derrumbe en la mina Santa Fe. Su declaración “No perdí la fe” refleja la lucha por sobrevivir en condiciones extremas, a más de 300 metros de profundidad.
Durante su tiempo atrapado, Zapata estuvo rodeado de agua y lodo, manteniéndose con vida gracias a una burbuja de aire que creó y a la luz intermitente de su lámpara minera. Estas acciones fueron clave para que los rescatistas pudieran localizarlo y efectuar su rescate en medio de la oscuridad.
El operativo de rescate involucró a más de 300 rescatistas de distintas instituciones, incluidos el Ejército Mexicano y la Marina. Las labores comprendieron el bombeo constante de agua y exploraciones en la zona inundada, representando un desafío significativo debido a la inestabilidad del terreno.
Mientras la noticia del rescate generaba esperanza, también se confirmó el hallazgo sin vida de uno de los mineros. Hasta ahora, se reporta que dos mineros han sido rescatados con vida y uno más sigue en búsqueda tras el trágico incidente.
Una vez localizado, Zapata recibió atención médica inmediata en el lugar y fue trasladado en helicoptero al Hospital General de Mazatlán. Su estado es considerado estable, aunque presenta signos de deshidratación.

