La misma medida se aplicó a tres personas detenidas junto con Inzunza Noriega, quienes también enfrentarán un proceso penal por probables delitos federales. Los cuatro indiciados fueron internados en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) número 1, Altiplano, en el Estado de México, donde permanecerán mientras se define su situación jurídica.
Según informes de la Fiscalía General de la República (FGR), a Inzunza Noriega y a los otros detenidos se les imputan delitos contra la salud en la modalidad de posesión con fines de comercio, así como posesión de armas de fuego, cartuchos y cargadores de uso exclusivo de las fuerzas armadas. La audiencia inicial se llevó a cabo después de que el juez validó la legalidad del operativo de detención y la puesta a disposición del Ministerio Público Federal.
La defensa solicitó la duplicidad del término constitucional para la definición de la vinculación a proceso, por lo que el juez determinó mantener la prisión preventiva oficiosa durante dicho plazo.
La detención de Inzunza Noriega se efectuó el 31 de diciembre de 2025 durante un cateo en un inmueble de Culiacán, Sinaloa, presuntamente vinculado a sus actividades ilícitas. En el lugar se aseguraron armas de fuego y drogas. La operación contó con la participación de elementos de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) Federal y la FGR, como parte de trabajos de inteligencia contra grupos de la delincuencia organizada.
Las autoridades mexicanas identifican a Pedro Inzunza Noriega como un presunto operador de alto nivel ligado a Fausto Isidro Meza Flores, señalado por agencias de seguridad como heredero de estructuras criminales vinculadas al antiguo Cártel de los Beltrán Leyva. Diversas dependencias federales lo relacionan con operaciones de tráfico de drogas, producción y trasiego de fentanilo, así como con esquemas de lavado de dinero a escala internacional.
La FGR reiteró que, pese a las imputaciones, los cuatro detenidos se presumen inocentes hasta que exista una sentencia condenatoria.
En el ámbito internacional, fiscales de Estados Unidos presentaron en mayo de 2025 cargos de narcoterrorismo, lavado de dinero y conspiración para producir y traficar fentanilo contra Inzunza Noriega y su hijo, Pedro Inzunza Coronel, ‘El Pichón’. Esto colocó al primero entre los objetivos prioritarios en la relación de seguridad bilateral.
Especialistas en seguridad señalan que la prisión preventiva dictada a Inzunza Noriega podría derivar en nuevas órdenes de aprehensión y procesos relacionados con redes financieras y logísticas vinculadas al tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas. Las investigaciones continúan respecto a posibles colaboradores y la estructura patrimonial ligada al presunto operador de ‘El Chapo Isidro’.
