Jesús González Peñuelas, conocido como Chuy González, es un destacado narcotraficante cuya actividad está ligada a la producción y distribución de drogas en Sinaloa. Su nombre ha resonado en el crimen organizado mexicano, donde opera desde al menos 2007, manteniendo conexiones con redes que abastecen el mercado estadounidense.
Chuy González es uno de los tres herederos del cártel de los Beltrán Leyva que ha logrado permanecer relevante. Mientras que otros como Fausto Isidro Meza Flores han captado más atención pública, González ha mantenido su influencia en el crime sinaloense al operar su propia célula delictiva de manera autónoma. Su discreción ha sido una de sus principales ventajas.
El gobierno de Estados Unidos ha puesto un precio de 5 millones de dólares sobre su cabeza, lo que subraya la importancia que tiene en las investigaciones de tráfico de metanfetaminas y otros narcóticos. Las autoridades lo vinculan también con la producción de fentanilo, específicamente las píldoras M-30, que han causado estragos en el país.
Originario de Batamote, Sinaloa, nació el 10 de noviembre de 1969. Su carrera delictiva comenzó al formar parte de un brazo armado del cártel que operaba en la región. Junto a El Chapo Isidro, se consolidaron como figuras clave en el norte de Sinaloa, donde su control se extiende a varios municipios.
La evolución del cártel de los Beltrán Leyva tras su fragmentación en los 2000 ha beneficiado a González, permitiéndole establecer alianzas con otros líderes del crimen. Ha sido acusado en múltiples ocasiones por sus actividades ilícitas y, en efecto, su nombre figura en la lista del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico.
Con información de milenio.com

