Estados Unidos ha solicitado la extradición de Rubén Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa. A 21 días de esta solicitud, el gobierno mexicano continúa protegiendo su paradero, lo que genera inquietud sobre las posibles repercusiones en las remesas enviadas por mexicanos en el extranjero.
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, afirmó que Rocha Moya se encuentra en Sinaloa y no cuenta con protección federal. Aseguró que la seguridad personal del exgobernador es responsabilidad del gobierno estatal, alegando que él no recibe escolta de las autoridades federales. Sin embargo, esta afirmación contradice la realidad de la violencia en la región, donde se reportan actos extremos de criminalidad.
La situación se complica aún más debido a las acciones del gobierno estadounidense. La administración del expresidente Donald Trump ha intensificado su enfoque hacia el régimen de Rocha Moya, generando un impacto en el envío de remesas. Las nuevas medidas sobre integridad financiera tienen como objetivo frenar el lavado de dinero, pero amenazan con incrementar los costos de transferencia para aquellos que sustentan a sus familias desde Estados Unidos.
Las acusaciones contra Rocha Moya incluyen conexiones con el narcotráfico y la manipulación del sistema judicial mexicano. Las tensiones diplomáticas se ven reflejadas en comentarios directos de Trump sobre su relación con el gobierno mexicano, resaltando el ambiente de desconfianza hacia las autoridades.
Por cada medida que busca salvaguardar la extradición del exgobernador, son los migrantes los que enfrentan las consecuencias. Los mexicanos en Estados Unidos, ya afectados por impuestos adicionales el año pasado, podrían ver un aumento en las tarifas de envío de dinero, repercutiendo en sus economías familiares y en su capacidad para apoyar a sus seres queridos en México.
Con información de tvazteca.com

