La presidenta busca reducir la violencia en Sinaloa mediante la detención de delincuentes y atención a causas sociales.
Sinaloa enfrenta un aumento en la violencia, con 1,654 homicidios dolosos en 2024. En respuesta, la presidenta refrendó que su administración no optará por el enfrentamiento militar. La estrategia se centra en detenciones legales y abordar las causas que llevan a los jóvenes hacia el crimen.
Esta política busca proteger a la población civil y evitar que se repliquen patrones de violencia anteriores. Para implementar estas medidas, la presidenta pidió a su gabinete de seguridad visitar Sinaloa. Este miércoles, el secretario de Seguridad Pública, Omar García Harfuch, se encuentra en la región para coordinar esfuerzos.

