El exsecretario general de Gobierno de Baja California, Amador Rodríguez Lozano, afirmó que Estados Unidos debió haber enviado una orden de arresto para Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa. Según Rodríguez, la ausencia de dicha orden significa que no hay pruebas sustanciales en el caso.
El 29 de mayo, el Departamento de Justicia estadounidense anunció que Rocha y otras nueve personas estaban acusadas de vínculos con el Cártel de Sinaloa, involucrados en la distribución de narcóticos hacia ese país. Sin embargo, Rodríguez enfatiza que las autoridades mexicanas, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, han mencionado que faltan pruebas concretas para proceder.
Rodríguez explicó que el proceso en EE.UU. implica que un gran jurado evalúa las evidencias presentadas por el procurador. Si el jurado encuentra fundamentos suficientes, se emite una orden de arresto. Este procedimiento garantiza que no se establecen acusaciones sin fundamento. Sin embargo, resaltó que, sin la presencia de los acusados en EE.UU., el proceso seguiría su curso a través de extradiciones.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México comunicó que, el 28 de abril, solo recibió solicitudes de detención provisional de individuos no especificados. Recientemente, Sheinbaum indicó que no tenía información sobre una nueva investigación en torno al asesinato de Héctor Melesio Cuén Ojeda, exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, ni sobre posibles vínculos con Rocha.
Rodríguez también comentó que la falta de acción por parte de EE.UU. no es un error, sugiriendo que podría ser una estrategia para generar una crisis mediática en torno al gobierno mexicano. La controversia se centra en si realmente existe una protección hacia el crimen organizado por parte de las autoridades.
Con información de zetatijuana.com

