Culiacán, Sinaloa. – Un operativo federal de gran escala culminó con la detención de Pedro Inzunza Noriega, conocido como “El Señor de la Silla”, identificado como un operador de alto nivel del grupo criminal liderado por Fausto Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”. Inzunza Noriega es también el padre de Pedro Inzunza Coronel, alias “El Pichón”, quien fue abatido en noviembre pasado.
La captura se efectuó el 31 de diciembre en Culiacán, en una acción coordinada de fuerzas federales que incluyó vigilancia aérea y un despliegue de personal armado, sin que se registraran enfrentamientos durante el arresto. La operación fue encabezada por la Secretaría de Marina, en colaboración con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y la Fiscalía General de la República.
Pedro Inzunza Noriega, asegurado con vida, fue puesto a disposición del Ministerio Público para enfrentar cargos relacionados con delincuencia organizada y narcotráfico, con un enfoque particular en su presunta participación en la producción y tráfico de drogas sintéticas, como el fentanilo. Durante el operativo se incautaron armas y otros indicios, aunque el inventario detallado aún no ha sido revelado.
Los reportes de inteligencia señalan a “El Señor de la Silla” como un eslabón fundamental en la logística, coordinación y manejo de recursos para el grupo de “El Chapo Isidro”, con nexos a la estructura criminal de los Beltrán Leyva. Su detención cobra relevancia tras el abatimiento de su hijo, “El Pichón”, a finales de noviembre en la sierra de Choix, un evento que intensificó el seguimiento de las autoridades.
El pasado 30 de noviembre, Pedro Inzunza Coronel, “El Pichón”, integrante relevante del grupo de “El Chapo Isidro” y con acusaciones en Estados Unidos por tráfico de drogas, fue abatido en un enfrentamiento en Choix. En esa misma operación, se detuvieron a otros miembros del cártel y se aseguraron laboratorios, armas y precursores químicos.
Las autoridades consideran la detención de “El Señor de la Silla” como un golpe significativo al cierre de año contra la estructura criminal de “El Chapo Isidro”. Estas acciones buscan mermar la capacidad operativa y financiera de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas sintéticas, aunque se reconoce que su desarticulación completa es un proceso a largo plazo.
