Culiacán, Sinaloa. – La cosecha de maíz blanco se aproxima, generando preocupación entre los productores sobre el precio del grano, a pesar de un acuerdo que promete la compra de 2 millones 856 toneladas por parte de 25 empresas. Este avance busca asegurar el traslado del 70% de la producción estatal, aunque la situación económica sigue siendo incierta.
A pesar del compromiso de compra, los productores no cuentan con información clara sobre los precios ni el apoyo gubernamental que se había prometido. La base de 65 dólares por tonelada se considera insuficiente, dada la falta de transparencia en el financiamiento y los costos de transporte. Desde 2023, Sinaloa ha visto una disminución en la producción, que se estima será de 2.2 millones de toneladas en 2024 y 2025.
El sector del maíz en México se ha visto afectado por el control creciente de las corporaciones multinacionales. Empresas como Archer Daniels Midland y Cargill dominan el mercado, influyendo en la fijación de precios. Estas compañías no solo controlan el financiamiento y la infraestructura, sino que también son responsables de gran parte de las importaciones, que se convierten en un negocio rentable debido a la diferencia de tasas de interés entre México y Estados Unidos.
La desregulación del sector agrícola durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha fortalecido la presencia de estas comercializadoras. La importación de maíz amarillo de Estados Unidos ha aumentado, inundando el mercado mexicano a precios más bajos que la producción local. La presión sobre los agricultores locales se intensifica, dificultando su rentabilidad y aumentando la dependencia alimentaria del país.
Las cifras son alarmantes: en 2025, México importó 24.5 millones de toneladas de maíz, frente a una producción nacional de solo 23.1 millones. Este panorama plantea serias preguntas sobre el futuro del campo mexicano y la soberanía alimentaria. La comunidad agrícola, compuesta por más de 2.5 millones de productores, busca respuestas mientras enfrenta un mercado cada vez más integrado a intereses extranjeros.

