La vía, que conecta Sinaloa y Durango tras ser modernizada, impulsará la economía, seguridad y conectividad regionales, beneficiando a miles de habitantes.
Después de varias años de trabajo, la carretera que une San Ignacio, Sinaloa, con Tayoltita, Durango, ha sido completamente modernizada y está preparada para su uso oficial. La infraestructura, que abarca 96.2 kilómetros, incorpora 18 estructuras como puentes, viaductos y un túnel, diseñada para facilitar un tránsito seguro y eficiente entre ambas entidades. La modernización responde a la necesidad de mejorar una ruta crucial que conecta más de 20 localidades, atravesando la Sierra Madre Occidental, una región caracterizada por terrenos difíciles y condiciones climáticas adversas que previamente complicaban la movilidad. La inversión total alcanzó más de 3.170 millones de pesos y generó la creación de 24 mil empleos durante su construcción. La mejora en la carretera no solo fortalecerá el intercambio comercial y turístico, sino que también facilitará el acceso a comunidades que antes enfrentaban obstáculos para desplazarse en temporadas lluviosas. La puesta en marcha de esta vía representa un paso importante en el desarrollo regional, promoviendo una mayor seguridad y conectividad en el noroeste del país.
