CULIACÁN, SINALOA. – Integrantes de la organización Campesinos Unidos de Sinaloa confirmaron una escalada en sus acciones de protesta tras el colapso de las negociaciones con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER). Martín Lim, vocero del movimiento, calificó el diálogo como un fracaso total, acusando al Gobierno Federal de utilizar tácticas de desgaste para evadir compromisos reales con el sector agrícola estatal.
El malestar se intensificó después de que las mesas de trabajo, originalmente pactadas para iniciar a inicios de semana, fueran postergadas sistemáticamente. Según Lim, Julio Berdegué Sacristán, titular de la SADER, ha optado por “patear el bote”, trasladando las reuniones a horarios nocturnos para minar la resistencia de los líderes campesinos que se encontraban manifestándose en las casetas de peaje. La propuesta oficial de la Federación se centró en la “pignoración” de cosechas, un mecanismo que permite almacenar granos con apoyo gubernamental pero que no garantiza un precio base ni contratos de compra definitivos, lo cual fue calificado como una medida paliativa insuficiente.
Este conflicto agrario se desarrolla bajo la sombra de la política exterior de los Estados Unidos, con el Presidente Donald Trump al frente de la Casa Blanca, quien ha endurecido la vigilancia sobre los subsidios agrícolas y las condiciones del T-MEC, limitando la capacidad del gobierno mexicano para inyectar recursos directos sin enfrentar posibles sanciones o revisiones arancelarias. Los productores de Sinaloa exigen precios de garantía que les permitan competir en este entorno de alta volatilidad.
Ante la negativa de SADER de continuar el diálogo si no se liberan las casetas por la temporada de paisanos —posponiendo cualquier avance hasta el 12 de enero—, los manifestantes han decidido radicalizar sus acciones. Martín Lim adelantó que las protestas se trasladarán a la capital del estado, enfocándose en la toma permanente de dependencias gubernamentales y puntos estratégicos de Culiacán. Esta medida busca presionar directamente al Estado ante la falta de resultados. Cabe recordar que recientemente el FNRC y Gobierno acuerdan pignoración, pero dicho esquema ha sido rechazado por las bases de Campesinos Unidos por considerarlo insuficiente para cubrir los costos de producción. La manifestación en Culiacán se perfila como un movimiento de largo aliento que podría durar varias semanas.
