La reciente detención en Arizona de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, junto con la entrega voluntaria de Enrique Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas, ha aumentado las tensiones entre México y Estados Unidos. Ambas acciones están relacionadas con la presunta protección oficial al Cártel de Sinaloa.
Gerardo Mérida fue arrestado el 11 de mayo al cruzar de Hermosillo, Sonora, hacia Arizona, donde se encuentra bajo custodia del Servicio Marshal. Su arresto se produce en un contexto de creciente presión de Washington frente al crimen organizado. Este hecho se alinea con conversaciones entre Claudia Sheinbaum, Presidenta de México, y el expresidente Donald Trump sobre cooperación en seguridad y comercio.
Mérida fue traslado a Nueva York para comparecer ante un juez del Distrito Sur, enfrentando cargos serios que podrían llevarlo a una cadena perpetua. Las acusaciones incluyen conspiración para importar narcóticos y posesión de armamento. Washington lo identifica como un actor clave en la investigación que involucra a funcionarios del gobierno de Rubén Rocha Moya, quien está acusado de recibir sobornos para facilitar operaciones del Cártel de Sinaloa.
La entrega de Enrique Díaz Vega también ha llamado la atención, ya que lo convierte en el segundo excolaborador de Rocha en ser detenido en el marco de esta investigación. Aunque reportes no confirmados sugieren que la entrega de Díaz Vega ocurrió en Europa, queda claro que la situación sigue desarrollándose rápidamente.
El gobernador Rocha ha enfrentado dificultades, incluyendo la solicitud de una licencia temporal y un intento de arresto que fue bloqueado por un juez federal. Mientras tanto, Donald Trump ha advertido sobre la influencia de los cárteles en México, instando a acciones más contundentes ante la falta de pruebas fuertes por parte del gobierno mexicano, según lo manifestado por Sheinbaum.
Con información de noticiasdenavarra.com

