Nueva York, Nueva York. – Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, y otros nueve funcionarios mexicanos, tanto en activo como retirados, fueron acusados formalmente de traficar drogas y poseer armas de manera ilícita. Esta acusación fue revelada el miércoles en un comunicado de prensa de las autoridades federales estadounidenses.
Los funcionarios en cuestión, vinculados al Cártel de Sinaloa, supuestamente facilitaron el envío de grandes cantidades de fentanilo, heroína, cocaína y metanfetamina a Estados Unidos. El fiscal federal Jay Clayton destacó que la colaboración de estos funcionarios con el cártel ha permitido que operen sin dificultades durante años, contribuyendo a la crisis de drogas en la región.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México confirmó haber recibido solicitudes de extradición por parte de Estados Unidos, aunque no brindó detalles específicos. Se indicó que la información fue enviada a la Fiscalía General de la República para su evaluación, añadiendo que la documentación revisada carecía de pruebas suficientes para justificar la detención de los acusados.
Rubén Rocha Moya rechazó las acusaciones, afirmando en su cuenta de X que son infundadas y que demostrará su inocencia en el futuro. El gobernador enfatizó que este ataque también busca desestabilizar el movimiento político actual y poner en riesgo la soberanía nacional.
Las autoridades han enfatizado la importancia de tratar este tipo de acusaciones con seriedad. La situación deja abierta la posibilidad de acciones legales y la continuación de las investigaciones para determinar la veracidad de los cargos presentados en contra de Rocha Moya y los demás funcionarios.

