La presidenta anunció que el presupuesto para 2026 incluye solo actualizaciones tarifarias, con excepción de un incremento en el IEPS a bebidas azucaradas para promover la salud.
La gestión financiera para el próximo año contempla una serie de ajustes en tarifas existentes sin introducir nuevos gravámenes fiscales. Entre las modificaciones destacadas, se incluyen pequeñas actualizaciones en cuotas relacionadas con migración y servicios para visitantes internacionales, comparables en costo con un boleto de avión, lo que refleja un esfuerzo por mantener los ingresos sin afectar significativamente a la población.
Una de las medidas que ha generado mayor atención es la posible elevación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a refrescos y bebidas azucaradas. La política busca incentivar la reducción en el consumo de estos productos, promoviendo un estilo de vida más saludable sin que ello represente una carga adicional para los consumidores. La funcionaria explicó que el objetivo no es recaudar más dinero, sino orientar a la población hacia decisiones que beneficien su bienestar y su economía personal, sugiriendo reducir en una unidad el consumo mensual, con el mismo gasto total.
Es importante destacar que estas decisiones se enmarcan en una estrategia de equilibrio fiscal y promoción de la salud pública, en un contexto donde las finanzas públicas buscan mantenerse sólidas sin aumentar la carga tributaria para los ciudadanos, en línea con las metas de estabilidad y bienestar social.
El panorama económico del país continúa enfrentando desafíos relacionados con la inflación y la inflación de precios, por lo que estas medidas buscan ajustarse a las condiciones actuales gestionando recursos de manera responsable y orientada a favor del bienestar social.
