Ciudad de México, México. – La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, afirmó este martes que su administración se opone de manera categórica al uso de la fuerza en las relaciones internacionales y a cualquier tipo de intervención militar extranjera. Durante su conferencia matutina, Sheinbaum Pardo subrayó que, independientemente de las posturas políticas o las críticas hacia determinados gobiernos, México no respalda que una nación utilice la fuerza para imponer un cambio de régimen. “Para aquellos que no están de acuerdo con el régimen de Maduro o del chavismo en Venezuela es una cosa. Otra cosa es que una potencia, un país utilice la fuerza para llevarse a un presidente. Eso no podemos estar de acuerdo nunca”, declaró. La mandataria enfatizó que este principio trasciende ideologías y coyunturas políticas, y debe ser compartido por toda la sociedad mexicana, recalcando que se trata de un asunto de soberanía para Venezuela, al igual que para México y cualquier otro país del mundo. Sheinbaum Pardo defendió la tradición diplomática de México, calificándola de “ejemplar” y recordando que la política exterior del país se ha caracterizado históricamente por la defensa de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Señaló que este enfoque, que consideró se debilitó parcialmente durante los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN) entre 2000 y 2012, es fundamental para la identidad diplomática de México. La Presidenta recordó que estos principios están consagrados en la Constitución mexicana, desde la Doctrina Estrada hasta reformas posteriores, y destacó episodios históricos como el respaldo del presidente Lázaro Cárdenas a la República Española y la participación de México en iniciativas de paz en América Latina, como el Grupo Contadora. Finalmente, Sheinbaum Pardo reiteró que la Constitución obliga al Ejecutivo a defender principios como la autodeterminación de los pueblos, la no intervención, la solución pacífica de controversias y la proscripción de
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