La estrategia busca fortalecer programas prioritarios, aunque organismos advierten que los recursos no llegan a los más vulnerables. En el proyecto de presupuesto presentado para el próximo año, la administración de Claudia Sheinbaum prevé un incremento del 18% en la inversión destinada a programas sociales, elevando significativamente los fondos destinados a apoyos como pensiones y becas. La inversión total en estos programas sería superior a los 760 mil millones de pesos, reflejando un compromiso por ampliar derechos sociales en medio de una economía que busca equilibrar crecimiento y responsabilidad fiscal. Entre los principales beneficiarios están la Pensión del Bienestar para adultos mayores, que verá un aumento de casi 9%, y las becas educativas, que tendrán un incremento cercano al 40%. Además, programas emblemáticos como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro también recibirán recursos adicionales para fortalecer su alcance. No obstante, organizaciones civiles expresan preocupación por la focalización de los recursos, señalando que en 2024 las transferencias tuvieron bajos niveles de alcance en los hogares más vulnerables. La propuesta de Sheinbaum busca consolidar un Estado social robusto, sin descuidar la estabilidad macroeconómica, en un contexto donde el apoyo a los sectores más necesitados es crucial para avanzar en la justicia social.
