La mandataria reveló que en 2026 ya no se descontarán impuestos a las aportaciones bancarias para pagar el fideicomiso, beneficiando las finanzas públicas.
La presidenta de México informó que el próximo año se eliminará la deducción de impuestos en las aportaciones bancarias destinadas a cubrir la deuda del Fobaproa, un proceso que representaba una carga fiscal para las instituciones financieras. Actualmente, una pequeña parte de los pagos realizados por los bancos se deducía de los impuestos, pero esa práctica cesará en 2026, lo que permitirá reencauzar aproximadamente 10 mil millones de pesos hacia otros rubros del gasto público. El anuncio formará parte del paquete del Presupuesto para ese año, cuyo proyecto será presentado en los próximos días por el secretario de Hacienda y Crédito Público.
Esta medida refleja una intención del gobierno por fortalecer las finanzas del país eliminando un incentivo que beneficiaba a las instituciones bancarias a costa del erario público. Para ello, las autoridades dialogaron con los bancos involucrados, quienes, según se indica, mostrarían apoyo a la iniciativa. La decisión también sienta un precedente en la política fiscal relacionada con el financiamiento de pasivos históricos, promoviendo una mayor equidad en el sistema tributario nacional. La propuesta se enmarca en un contexto de ajustes fiscales y busca optimizar la recaudación estatal para fortalecer proyectos y programas sociales.
El anuncio se realiza en un momento en el que la administración busca consolidar una mayor transparencia en las finanzas públicas y facilitar una gestión más eficiente del gasto público, en línea con los objetivos de modernización del sistema fiscal en México.
