La oposición presiona para que el nuevo fiscal tenga independencia y investigue a empresarios vinculados a delitos graves como el de Raúl Rocha Cantú. En medio del proceso para nombrar al próximo fiscal general de la República, un grupo de senadores de oposición busca garantizar que la selección refleje autonomía respecto al poder ejecutivo. La lista de 43 candidatos, elaborada por la Junta de Coordinación Política, será reducida a una terna que será enviada a la presidenta Claudia Sheinbaum. Componen la nómina perfiles con experiencia en justicia y legalidad, incluyendo a Ernestina Godoy Ramos, ex fiscal de la Ciudad de México, y otros juristas reconocidos. Sin embargo, la presión principal apunta a fortalecer la independencia del titular, en particular en relación con casos de alta relevancia pública. Uno de los aspectos que los legisladores consideran prioritario es la investigación en curso contra Raúl Rocha Cantú, empresario con vínculos en ilícitos como delincuencia organizada y lavado de dinero, quien solicitó un criterio de oportunidad. La controversia en torno a Rocha, dueño de la franquicia Miss Universo, ha generado debates internos y externos sobre la transparencia del proceso. Los opositores también proponen a perfiles que han mostrado resistencia a la influencia política, como el abogado constitucionalista Luis Pérez de Acha, vinculado anteriormente a propuestas de fiscalización y justicia independiente. La elección final requiere una mayoría calificada, y la decisión tendrá un impacto decisivo en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en México.
