Su viaje, financiado por Emiratos Árabes Unidos, contraviene la legislación mexicana y las reglas internas de Morena, generando cuestionamientos.
La normativa mexicana establece que los legisladores no deben aceptar obsequios o gastos de terceros que puedan comprometer su integridad y decisiones. Además, los lineamientos internos del partido Morena prohíben el uso de cargos públicos para beneficios personales o recibir regalos. Pese a ello, el senador Fernández Noroña partió hacia Palestina con gastos cubiertos por Emiratos Árabes Unidos, país que financió el boleto de avión en reconocimiento a su respaldo a causas árabes. La intención del legislador es realizar recorridos en la región, incluyendo una posible estadía en Gaza, donde actualmente se vive un conflicto armado. Este viaje fue aprobado previamente por la Mesa Directiva del Senado, con la autorización de su presidente y la sustitución a cargo de Laura Itzel Castillo. La situación genera controversia, pues tanto las leyes nacionales como las reglas internas del partido marcan una línea clara contra este tipo de privilegios.
Para entender la relevancia del viaje, es importante considerar que los viajes internacionales de legisladores con financiamiento externo suelen ser temas de debate público, debido al potencial conflicto de intereses y a la necesidad de mantener la transparencia en funciones públicas. La región de Palestina vive un conflicto prolongado que ha movilizado diferentes expresiones de solidaridad internacional, pero las normativas mexicanas buscan evitar que estas acciones sean vistas como beneficios políticos o personales.
