Las proyecciones demográficas y socioeconómicas revelan brechas importantes en la calidad de vida de los potosinos.
Cerca de 2.96 millones de personas habitan en San Luis Potosí, donde la población joven presenta una media de 29 años. Sin embargo, el 2024 ha marcado una tendencia alarmante, con 36,827 nacimientos, la cifra más baja en una década. Las defunciones también aumentaron a 19,360, destacando enfermedades del corazón como principal causa.
Aproximadamente el 55% de los hogares potosinos pertenecen al estrato socioeconómico D (muy bajo), mientras que solo el 30% se clasifica en niveles medio y alto. Esta disparidad resalta la escasez de acceso a servicios básicos y oportunidades de desarrollo dentro del estado.

