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Diciembre: el mes más crítico para la salud mental en San Luis Potosí

Diciembre se ha convertido en el mes más crítico para la salud mental en San Luis Potosí, con servicios rebasados y costos inaccesibles que dificultan la atención a la creciente demanda de apoyo psicológico y psiquiátrico.

Por Redacción2 min de lectura
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San Luis Potosí, San Luis Potosí. – Diciembre se consolida como el mes más difícil para la salud mental de los potosinos, superando el estrés y las demandas emocionales inherentes a las festividades y al cierre de año. La atención psicológica y psiquiátrica se encuentra rebasada y, en muchos casos, fuera del alcance económico para una parte significativa de la población.

Especialistas en salud mental confirman que este periodo es su temporada alta debido al incremento del estrés económico, duelos no resueltos, conflictos familiares, presión social y la carga emocional de concluir ciclos. Si bien para los profesionales es un periodo de alta demanda, para la población se agudiza la dificultad para acceder a servicios y el costo de estos se vuelve una barrera importante.

En San Luis Potosí, una consulta privada con un psicólogo puede costar entre 350 y 700 pesos, mientras que una consulta psiquiátrica puede variar de 800 a 1,500 pesos. Estos montos representan un obstáculo considerable para las familias que ya enfrentan los gastos tradicionales de diciembre.

Las alternativas públicas y universitarias tampoco logran cubrir la creciente necesidad. Centros de atención en la Facultad de Psicología de la UASLP registran listas de espera considerables y un volumen de hasta 35 pacientes diarios por departamento, evidenciando los límites operativos y la presión sobre los recursos disponibles.

El panorama epidemiológico subraya la gravedad del problema. San Luis Potosí cerró 2024 con 3,399 casos confirmados de depresión, un aumento del 13% respecto al año anterior. Aunque en 2025 se han registrado 2,763 casos acumulados hasta la semana 49, una disminución del 10% comparado con el mismo periodo de 2024, la demanda de atención se mantiene alta y constante.

Un dato persistente es que las mujeres representan entre el 73% y 76% de los diagnósticos, lo que evidencia una carga desproporcionada y la urgencia de implementar políticas públicas con perspectiva de género.

La lección principal al finalizar 2024 es que la salud mental no colapsa de forma súbita, sino que es un problema acumulativo. Diciembre solo visibiliza las carencias que se ignoran el resto del año. Mientras la atención siga siendo costosa, insuficiente o tardía, miles de personas continuarán enfrentando sus crisis en silencio, a la espera de un espacio, una cita o los recursos económicos necesarios para solicitar ayuda. La salud mental en San Luis Potosí es una emergencia que no distingue calendarios festivos.

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